martes, 5 de agosto de 2008

El disco que cambió mi vida...o al menos una parte


Made in Japan. Traducido “Hecho en Japón”. Así a simple vista parece el impreso de la parte trasera de cualquier cacharro de estos de última generación (recordemos que los productos del mítico Todo a 100 son los del Made in China/India/Taiwán…incluso Calatayud si te pones).
Pues nada más lejos de la realidad, esas 3 palabras dan nombre a uno de los mejores directos de la historia de la música y obra capital en el mundo rockero, que aún a día de hoy sigue sonando arrollador.
Hablamos del mejor directo que los Purple (perdón, DEEP PURPLE, para los más puristas) hayan grabado jamás. O al menos es mi humilde opinión. No desmerezco en absoluto los directos editados de la época Hughes/Coverdale a las voces, pero es que este “Hecho en Japón” es apoteósico lo mires por donde lo mires y referencia obligada al hablar de La Púrpura Profunda.
Seria hacia 1998 (hace 10 años pero ha llovido mucho desde entonces… joder como pasa el tiempo) cuando llegó mi padre de hacer la compra, y entre alimentos y demás, apareció un CD…
Made in Japan. Deep Purple. 25 Aniversario. Edición Remasterizada.
En la portada unos tíos tocando rock’n’roll sobre un fondo negro. Al tiempo me enteré que la original del LP era dorada. Una sonrisa de mi padre y un “Ya verás como te gustará esa música”.
Me acordaré toda la vida de una etiqueta triangular que llevaba en la portada. Al tiempo descubrí que era el símbolo de “CD Serie Media”. Un discazo por 6 euros (vale, 1000 pesetas de entonces) es como ir a declararte a una mujer y que te ponga las cosas fáciles de entrada (no malinterpreten estas últimas palabras, porque no hay doble sentido, a no ser que lo busquen, y no les negaré ese derecho).

Este álbum me metió de lleno en el rock. Después llegaron Led Zeppelin, Iron Maiden, Hendrix…y un largo, amplio y variado etcétera.

Siempre le he tenido y le tendré un cariño especial a este directo.

Las canciones ganan en fuerza y velocidad con respecto a sus versiones en estudio: Gillan está apoteósico en todas, pero en “Child in Time” logra su obra cumbre (qué te pasó después Ian, que ya no llegas a esas notas ni por asomo? Otros de tu generación aún conservan mejor la voz. Las cosas de los excesos…). El inicio con “Highway Star” es brutal y en el tercer corte llega mister Blackmore para seguir pateando culos con el mítico y sencillo “Smoke on the Water", que todo hijo de vecino metido a principiante de guitarrista aprende como tótem del rock’n’roll.
Paice, Glover y Lord conforman una base rítmica de batería, bajo y teclados increíble, destacando este último, que empezó como un elemento extraño y que acabó siendo imprescindible en el sonido del grupo (cuantos grupos que usan Hammond reconocen a Deep Purple como una de sus influencias? Cuenten con los dedos y les harán falta los pies también).
Improvisaciones, enfrentamientos y duelos y uno de los míticos solos de batería “The Mule” conforman un recital para uso y disfrute de los sentidos.
Al poco tiempo descubrí que en casa de mi abuela un LP del mismo disco estaba allí, impoluto y con el típico olor que le da el paso de los años. Y qué cojones, en LP suena de lujo, te transportas mentalmente a otra época ( y no amigos/as, en este caso no hizo falta ningún tipo de “sustancia”).
Sí, es cierto, las buenas canciones no tienen fecha de caducidad.

PD: ¿Made in Japan de los Purple? Brutal.

7 comentarios:

spence dijo...

hum... creo que no soy tan rockero. lo que sí me ha llamado la atención ha sido "vargas blues band", creo que buscaré algo suyo a ver qué tal suenan.

gracias por tu comentario y por tus palabras, te leo

un abrazo

perem1 dijo...

Bueno, teniendo en cuenta que estas hablando de uno de los directos mas grandes del rock, pues entiendo perfectamente todo lo que explicas en la entrada.

Un saludo.

Anónimo dijo...

Como se nota que te llega esa música :)

Yo he intentado hacer algo parecido de otro modo, un homenaje a Quique González :)

paulamule dijo...

Me gusta, me gusta cuando tocan a los míos. Qué puedo decirte de este disco que no hayas dicho tú. Bueno, algo sí. Que odio esa edición remasterizada, que por supuesto tengo en casa, y que te olvides de ella y disfrutes del original en vinilo. El sonido es totalmente diferente, parece otro disco. Y sí, es una de las obras cumbres de la historia del rock. Salud.

Aitor Diaz Paredes dijo...

Wow, a mí también me marcó este directo, aunque en un principio no lo veía como algo mítico, simplemente me molaban Deep Purple como podía gustarme cualquier otro grupo. Luego se lo enseñé a un profe (ese profe enrrollao que todos hemos tenido) y me explicó el disco, quiénes eran, la historia del japonés que se pegó un tiro, etc, y cada vez que escucho los falsetes de Gillan... yeah! La mejor, Strange Kind of Woman, 10 minutazos míticos, la de cosas y giros que pasan.

Buen blog tío.

paulamule dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ROCKLAND dijo...

Me alegro que un chaval como tú le guste el Rock'n'Roll. Sigue así, colega !!
Este disco es una muy buena manera de empezar. Sobrenatural, épico, descomunal...unos de los directos definitivos de la historia.
Keep on rockin'
Saludos