sábado, 2 de agosto de 2008

Dead Horse


No es lo mismo desde que te tengo insistentemente en mi cabeza.
Bueno, es lo mismo, la rutina repetida pero sometida a pensarte cada dos por tres, incluso cuando no viene a cuento.
Mis ojos te desnudan siempre y te imaginan a dos suspiros de distancia.
Ah, y mi entrepierna casi siempre se permite el lujo de soñarte.

No tiene respeto ninguno.

Yo menos aún.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Si es que siempre tiene vida propia, ella, la entrepierna. Como dice Sabina: qué falta de respeto, que atropello a la razón.

Las cosas claras, i tant.

Anónimo dijo...

Hablar de la entrepierna así como así mola, pero es muy romántico. Se dice polla.

Eduard dijo...

Me va a dar a mi por contestar en mi propio blog.

Fusa: Pues sí que tiene vida propia. A veces más de la que debiera.

Pedro: Ya. si la cosa es decir "polla" pero hoy no me sentia lo suficientemente obsceno como para decirlo de esa forma.

Un abrazo a los dos.

spence dijo...

"mi entrepierna casi siempre se permite el lujo de soñarte"

boh, brillante.

he venido aquí rebotando por la blogosfera.

te leo.

perem1 dijo...

Eduard, vengo de The Best Music, y voy a dar una vuelta por el blog. De momento esta entrada muy poética, sobre todo lo de la "entrepierna". Un saludo.

perem1 dijo...

De nuevo yo. Probando enlace.

Un saludo.

Anónimo dijo...

Y que siga sin respetar.