sábado, 18 de octubre de 2008

Vargas Blues Band, Apolo2, 16 Octubre 2008


Llegaba el momento de verificar las buenas sensaciones que el último trabajo que Javier Vargas y su Vargas Blues Band habían editado hacia pocos meses, el completo y variado “Flamenco Blues Experience”, y del cual tuvimos el placer de escuchar las canciones más potentes en directo, junto a clásicos de la banda.
Acertada elección de una sala como Apolo 2, para así degustar con mayor garantía el buen blues rock de Javier Vargas y sus músicos: Tim Mitchell a las voces, Steve Potts a la batería y percusiones, y Luís Mayo al bajo.
Con un set list variado y equilibrado, a pesar de olvidar clásicos de su primer disco “All Around The Blues” (1991), fuimos testigos de una buena velada de blues rock cañero y eficaz.
Aquello empieza con dos temas, Big Boss Man y Texas Tango, si no recuerdo malamente, que no aparecen en el setlist inicial facilitado a los medios y el ambiente se caldea rápidamente. Salen a matar y eso se nota.
Destacar unos temas por encima de otros es harto difícil si todas y cada una de las canciones te parecen buenas y especiales según cada momento. Pero en este caso destacaría varias por diferentes motivos. Primero destacar Make Sweet Love To You, del álbum Feedback, y en la que realizaron una jam en la que incluso sonó la melodía cachondona de La Cucaracha; Walking The Streets, del último álbum, y que en directo gana muchísima más fuerza, Ya Ya Ya (Looking For My Baby), también de Flamenco Blues Experience, en la que todos coreamos el estribillo y la cual repitieron en el bis para satisfacción del respetable (incluido un servidor, que hizo algún que otro “gorgorito” cuando Tim Michel nos acercaba el micro), Your Love is a Jail, un blues realmente adictivo y cañero, Thank You, tema inédito en directo y que me sorprendió gratamente, y sobretodo el final tan acdceciano con dos temas en castellano tales como Sucio y Desprolijo y Todo El Día Me Pregunto, en este caso cantados por el bajista Luís Mayo.

Y hablando de bajo, menudo solo se pegaron tanto Luís como el propio cantante, que nos sorprendió gratamente, usando melodías propias del funky.
Se marcharon a camerinos y minutos después los teníamos de nuevo en el escenario para regalarnos un buen bis, que empezaron con una larga y potente versión del Purple Haze del Dios Hendrix, el final antes comentado de los dos temas en castellano, y justo cuando empiezan a tocar un tema 100% blues…los de la sala dicen que basta y Javier y los suyos tienen que cerrar aquello como mejor saben, con maestría.
Menos mal que les “echaron” con música de Queens of the Stone Age de fondo y no con cualquier pachanga deleznable.
Después del concierto, sesión de fotos e intercambio de impresiones y firmas con los fans, incluso púas personalizadas para la gira.

Nos vemos en la próxima Javier.

6 comentarios:

ROCKLAND dijo...

Estupenda crónica. Vargas lo vi un par de veces y me gusta más cuando toca Blues. Cuando empieza a tocar otros palos tipo Salsa la cosa ya no me va tanto. Una de las veces que lo vi, tuvo un invitado de lujo como Devon Allman, hijo de Gregg ¡¡incréible!!.
Saludos

Blue Monday dijo...

Coincido con Rockland, cuando hace blues rock es fabuloso, pero cuando se mete a Santana de los 00, uf, da un poco de repelús.
Gran crónica Eduard.
Saludos desde la cueva.

Perem dijo...

Me han hablado muy bien de él, pero, "I confess", no he escuchado nada suyo, y mira que me lo han recomendado.

Un saludo.

salvi dijo...

Denostado injustamente por los más engreídos puristas del blues, yo a Javier Vargas siempre le he respetado/admirado como guitarrista y excelente intérprete de blues. Tiene mayor reconocimiento en Chicago que en Barcelona o Madrid, pongamos por caso. Un abrazo desde aquí al amigo Vargas!

salvi
musicaderaices.blogspot.com

El caimán sincopado dijo...

A mi desgraciadamente no me gusta pero por cuestiones extramusicales. Tuve la desgracia de conocerle. "Soy el mejor guitarrista de españa con diferencia, y si fuera americano besaríais mi culo". Después de eso no puedo evitar sentir un repelús cada vez que lo veo. supongo que los años le habrán calmado esos resquemores de "el mundo y lso ignorantes contra mi indiscutible genio" pero a mí eso ya no me importa. Independientemente de todo eso, simepre me pareció demasiado standard en todo, vamos que nunca me llegó... Sorry

Anónimo dijo...

El batería era (y es) Peter Kunst.